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Fractura del metacarpiano de la mano: El caso de Ronald Araújo.

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En este artículo vamos a hablar de las fracturas de la mano, en concreto en una fractura del metacarpiano en la mano del defensa uruguayo del FC Barcelona, Ronald Araújo.  Como bien sabemos, el fútbol es un deporte que no está exento de lesiones, aunque es poco común ver lesiones en la mano, estas ocurren y pueden afectar el desempeño del jugador. En este contexto, vamos a repasar lo que aconteció el pasado 5 de enero de 2022.

Ese día, el FC Barcelona se enfrentó al Linares en un partido de la Copa del Rey. Aunque no se sabe a ciencia cierta cómo sucedió, Araújo terminó sufriendo una lesión en la mano que provocó su salida de campo durante la segunda parte del partido. Tras evaluaciones posteriores, se confirmaron dos fractura del metacarpiano de la mano derecha: el segundo y tercer metacarpianos.

Fue operado a los dos días con tornillos intramedulares, técnica de elección en nuestro centro. Solo cuatro días después, Araújo regresó a los entrenamientos, y desde entonces comenzó su proceso de recuperación. 

Huesos de la mano

La mano, como ya sabemos, consta de cinco huesos a nivel de la palma y dorso, los llamados metacarpianos. Son los huesos que conectan la muñeca con los dedos y su integridad anatómica permite el correcto funcionamiento de cada uno de nuestros dedos. 

Su forma es prismática, y están conformados por una base, una cabeza que se articula con la primera falange de cada dedo y una parte tubular conocida como diáfisis.

Desde el punto de vista lateral, los metacarpianos presentan una forma curva, con la parte cóncava hacia la palma y la convexa hacia el dorso de la mano. Esta curvatura contribuye a la formación de los arcos de la mano y facilita la prensión, es decir, la capacidad para tomar objetos. 

Los tendones que permiten el cierre y apertura de los dedos atraviesan los metacarpianos y pueden influir en el desplazamiento del hueso en caso de lesión.

Fractura de los metacarpianos

Las fracturas de los metacarpianos representan entre el 18 y el 44% de las fracturas de las manos. En particular, las fracturas de los metacarpianos de los dedos largos (es decir, no el pulgar) corresponden al 88% de todas las fracturas de metacarpianos.

El metacarpiano más propenso a fracturarse es el quinto, que corresponde al dedo meñique, dando lugar a lo que comúnmente se conoce como la fractura del boxeador (meter vídeo)

Los metacarpianos pueden fracturarse de varias formas:
  • Por aplastamiento.
  • Por contusión o golpe directo, o
  • Por rotación de los dedos, principalmente. 

En términos de diagnóstico, una fractura de metacarpiano en la mano puede manifestarse con un aumento del volumen (hinchazón), dolor al mover los dedos, deformidad, hundimiento del nudillo, moratón y dificultad para mover los dedos. Sin embargo, el dolor no siempre es insoportable y, a veces, la mano puede seguir siendo utilizada a pesar de la fractura.

Diagnóstico

La exploración física nos proporciona una buena idea de la posible lesión. Inicialmente, solicitamos radiografías de las manos, que normalmente nos ayudan a confirmar el diagnóstico. Solo en casos excepcionales se requieren estudios adicionales, aunque podría ser necesario una tomografía si se desea ver con más detalle la fractura o el hueso.

Tratamiento

El tratamiento de la fractura de metacarpiano en la mano debe ser personalizado y toma en cuenta factores como la edad del paciente, la mano que se lesionó, la actividad laboral, deportiva o recreativa que realiza, el hueso fracturado y el trazo de fractura. 

La mayoría de las fracturas de metacarpianos pueden tratarse de manera conservadora, sin cirugía. Sin embargo, en algunas ocasiones, puede ser necesario realizar cirugías para alinear o reconstruir el metacarpiano.

El quinto (meñique) y el cuarto (dedo anular) metacarpianos toleran más desplazamiento y angulación que el tercero (dedo medio) y segundo (dedo índice). 

Algunos de los criterios para considerar la cirugía incluyen:
  • Angulación significativa de los metacarpianos, especialmente en la diáfisis. La angulación “tolerada” varía en función del metacarpiano fracturado, tolerándose menores angulaciones en el segundo < tercero < cuarto < quinto, siento por tanto el segundo el que menos angulación tolera y el quinto el que mayor angulación tolera.
  • Acortamiento del hueso. El límite generalmente está en 1 cm de acortamiento.
  • Rotación de los dedos debido al desplazamiento del hueso fracturado (no se toleran debido a que produce malrotaciones en los dedos que producen alteración del cierre del puño)
  • Fracturas abiertas.
  • Fracturas articulares desplazadas.
  • Daño a los tejidos blandos, y 
  • Más de un metacarpiano fracturado.

 

Consolidación o cicatrización del hueso

Cuando se produce una fractura, la tendencia natural del cuerpo es iniciar el proceso de cicatrización del hueso, también conocido como consolidación, que consta de cuatro etapas:

  1. Inflamación.
  2. Formación de callo blando.
  3. Osificación del callo blando, y
  4. Remodelación. 

Este callo blando se genera entre la segunda y tercera semana después de la fractura, estabiliza los fragmentos óseos y el hueso deja de doler. Luego, ese callo blando irá consolidándose o calcificándose poco a poco. Este proceso puede durar entre 6-8 semanas, aunque la osificación y remodelación pueden continuar durante varios meses después de la fractura.

Técnica quirúrgica empleada: Osteosíntesis

En el caso de Araújo, se le realizó una técnica quirúrgica relativamente reciente que implica acomodar el hueso, abrir la zona del nudillo e introducir un tornillo dentro del metacarpiano para mantenerlo alineado. Es la misma técnica que utiliza nuestro equipo para resolver este tipo de fracturas.

Esta técnica conocida como osteosíntesis percutánea con tornillos, permite la cirugía por mínima incisión, no se abre el foco de fractura, lo que permite una recuperación más rápida y evita las rigideces y adherencias tendinosas que se suelen producir con el uso de placas y tornillos. Esta técnica pensamos que ha revolucionado el tratamiento de estas fracturas y es la que solemos utilizar siempre que sea posible debido a las ventajas mencionadas.

El tornillo está hecho de un material que no molesta al paciente y no interfiere con los estudios de imagen como las radiografías.

El objetivo de la cirugía es mantener la forma del hueso hasta que el cuerpo complete el proceso de consolidación. Además, la cirugía permite el inicio de la rehabilitación temprana, que es esencial para evitar la formación de cicatrices alrededor de las articulaciones y tendones.

Recuperación

Aunque no existen cifras concretas acerca del tiempo de recuperación; tras una cirugía de este tipo, en general, las personas pueden comenzar a usar la mano para actividades livianas a partir de las 24-48 horas en función del dolor y suelen estar recuperadas en torno a las 2-4 semanas si la actividad no requiere fuerza y sobre las 4-6 semanas si la actividad requiere fuerza. 

A pesar de la lesión y la operación, Ronald Araújo ha regresó rápidamente a los terrenos de juego, una decisión arriesgada que conllevaba riesgos de lesiones adicionales. Durante varias semanas usó una férula en su mano para entrenar y disputar encuentros.

No cabe duda de que su pronta recuperación es resultado del esfuerzo de su equipo médico y del propio Araújo. 

La fractura de los dedos de la mano o metacarpianos requiere una evaluación y tratamiento adecuados para asegurar una recuperación completa. Si sospechas que puedes tener esta lesión, es esencial consultar a un especialista en lesiones de mano como el Dr. Sánchez Angulo para obtener el diagnóstico y tratamiento adecuados.

 

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