Las infiltraciones de ácido hialurónico son un tratamiento utilizado para aliviar el dolor y mejorar la función en determinadas patologías articulares, especialmente en algunos pacientes con artrosis.
Sin embargo, no todas las articulaciones ni todos los grados de artrosis responden de la misma manera. Además, en los últimos años, tratamientos biológicos como el plasma rico en plaquetas (PRP) han adquirido un papel cada vez más relevante, especialmente en pacientes con artrosis leve o moderada, que buscan mejorar el dolor y la función sin recurrir todavía a la cirugía.
En mi consulta de traumatología en Murcia, la elección entre ácido hialurónico, PRP u otras alternativas se realiza después de establecer un diagnóstico preciso y valorar el tipo de lesión, el grado de afectación articular y las características de cada paciente.
En este artículo explico qué son las infiltraciones con ácido hialurónico, en qué casos pueden utilizarse, cuánto dura su efecto y qué diferencias existen frente al PRP.
¿Qué son las infiltraciones de ácido hialurónico?
Las infiltraciones de ácido hialurónico consisten en introducir esta sustancia directamente en el interior de una articulación con el objetivo de mejorar las propiedades del líquido sinovial y reducir los síntomas asociados al desgaste articular.
Se trata de un procedimiento ambulatorio que se realiza en consulta y que, en articulaciones profundas o de difícil acceso, puede llevarse a cabo mediante control ecográfico para aumentar la precisión de la infiltración.
¿Qué es el ácido hialurónico?
El ácido hialurónico es una sustancia presente de forma natural en el líquido sinovial de las articulaciones. Entre sus funciones se encuentran proporcionar viscosidad, facilitar el deslizamiento de las superficies articulares y contribuir a la absorción de cargas.
En la artrosis se producen alteraciones en la composición y en las propiedades del líquido sinovial. La administración de ácido hialurónico intenta mejorar temporalmente estas características y reducir el dolor asociado al movimiento.
¿Cómo actúa dentro de la articulación?
El ácido hialurónico no reconstruye el cartílago perdido ni corrige el daño estructural producido por la artrosis.
Su principal objetivo es mejorar el entorno mecánico de la articulación y modular parcialmente la respuesta inflamatoria, lo que puede traducirse en:
- Reducción del dolor.
- Mejora de la movilidad.
- Menor sensación de rigidez.
- Mayor tolerancia a determinadas actividades.
El efecto no suele ser inmediato. La mejoría, cuando se produce, aparece habitualmente durante las semanas posteriores a la infiltración.
Ácido hialurónico y PRP: dos tratamientos con conceptos diferentes
El ácido hialurónico y el plasma rico en plaquetas pueden utilizarse para tratar síntomas articulares, pero no actúan de la misma manera.
El ácido hialurónico es fundamentalmente un tratamiento de viscosuplementación. Busca mejorar las propiedades mecánicas y viscoelásticas del líquido sinovial.
El PRP, por el contrario, se obtiene de la sangre del propio paciente y contiene plaquetas, factores de crecimiento y proteínas bioactivas que intervienen en la modulación de la inflamación y en los procesos biológicos de reparación tisular.
Por tanto, el PRP no debe entenderse como un simple lubricante, sino como un tratamiento biológico autólogo orientado a modificar el entorno de la articulación.
¿Es mejor el PRP que el ácido hialurónico?
La respuesta depende de la articulación y del diagnóstico.
En la artrosis de rodilla leve o moderada, numerosos estudios comparativos muestran una mejoría mayor o más mantenida del dolor y la función con PRP, especialmente durante los seguimientos de seis a doce meses.
No obstante, los resultados no son idénticos en todos los ensayos, y no puede afirmarse que el PRP sea superior en todas las articulaciones o en todos los pacientes.
La evidencia comparativa es más sólida en la rodilla. En articulaciones como el hombro, la cadera o la base del pulgar, los resultados son más variables y la indicación debe individualizarse.
¿Por qué en determinados pacientes priorizamos el PRP?
Cuando el paciente es candidato a un tratamiento biológico y la evidencia disponible lo respalda, el PRP ofrece algunas ventajas conceptuales:
- Se obtiene de la propia sangre del paciente.
- No actúa únicamente sobre la lubricación articular.
- Modula la respuesta inflamatoria local.
- Puede producir una mejoría progresiva y mantenida del dolor y la función.
- También puede utilizarse en determinadas lesiones tendinosas, además de en patologías articulares.
Esto no significa que las infiltraciones de ácido hialurónico sea un tratamiento incorrecto. Significa que ambos tienen mecanismos y expectativas diferentes y que, en determinados perfiles de pacientes, el PRP puede representar una opción más adecuada.
¿Cuándo puede considerarse una infiltración de ácido hialurónico?
El ácido hialurónico puede valorarse principalmente en pacientes con:
- Artrosis leve o moderada.
- Dolor articular de características mecánicas.
- Rigidez y limitación funcional.
- Respuesta insuficiente al ejercicio terapéutico, la modificación de cargas o la medicación.
- Contraindicaciones o falta de respuesta a otras infiltraciones.
- Preferencia por un tratamiento no autólogo y sin extracción sanguínea.
El beneficio suele ser menor en pacientes con destrucción articular avanzada, deformidad importante o una indicación quirúrgica ya establecida.
¿En qué articulaciones se utiliza?
Artrosis de rodilla
La rodilla es la articulación en la que más se han estudiado las infiltraciones de ácido hialurónico.
En algunos pacientes con artrosis leve o moderada, el ácido hialurónico puede reducir el dolor y mejorar temporalmente la función. Sin embargo, el beneficio medio es variable, y actualmente no se considera un tratamiento que deba utilizarse de forma rutinaria en todos los pacientes.
En este contexto, el PRP ha adquirido mayor relevancia, ya que buena parte de la evidencia comparativa muestra resultados más favorables a medio plazo.
Artrosis de cadera
La infiltración de cadera con ácido hialurónico debe realizarse mediante guía ecográfica debido a la profundidad de la articulación.
Tanto el ácido hialurónico como el PRP pueden producir mejoría sintomática en determinados pacientes, aunque los estudios disponibles no permiten establecer una superioridad tan clara como en la rodilla.
Artrosis glenohumeral
En la artrosis de hombro pueden utilizarse infiltraciones intraarticulares para mejorar el dolor y facilitar la movilidad.
La evidencia comparativa entre PRP y ácido hialurónico es todavía limitada. La elección dependerá del grado de artrosis, del estado del manguito rotador y de las necesidades funcionales del paciente.
Rizartrosis y pequeñas articulaciones de la mano
En la rizartrosis del pulgar, las infiltraciones pueden proporcionar alivio temporal en determinadas fases.
Sin embargo, la evidencia disponible es heterogénea y no permite asegurar que un tratamiento sea claramente superior en todos los pacientes. Cuando el dolor y la limitación funcional persisten pese al tratamiento conservador, debe valorarse si existe una indicación quirúrgica.
Muñeca
En determinadas artrosis o lesiones degenerativas de la muñeca puede plantearse una infiltración, aunque la evidencia es más limitada que en la rodilla.
En estas localizaciones resulta especialmente importante identificar el origen exacto del dolor, ya que una infiltración no corrige inestabilidades, consolidaciones defectuosas ni daños estructurales avanzados.
¿Cómo se realiza una infiltración?
Antes de realizar el procedimiento es necesario confirmar el diagnóstico y decidir qué tratamiento tiene más sentido en cada caso.
La infiltración suele incluir:
- Localización de la articulación.
- Desinfección cuidadosa de la piel.
- Introducción de la aguja en el espacio articular.
- Administración del tratamiento.
- Colocación de un pequeño apósito.
En articulaciones como la cadera, el hombro, la muñeca o las pequeñas articulaciones de la mano, el control ecográfico puede mejorar la precisión y confirmar que el producto se deposita en el lugar adecuado.
¿Es doloroso el proceso de infiltración?
La mayoría de los pacientes notan una molestia breve durante la introducción de la aguja y una sensación de presión al administrar el producto.
Después del procedimiento puede aparecer dolor o inflamación transitoria durante uno o dos días.
Cuidados posteriores
Durante las primeras 24–48 horas suele recomendarse:
- Evitar esfuerzos intensos.
- No practicar deporte de impacto.
- Aplicar frío local si aparece molestia.
- Mantener una actividad cotidiana suave.
- Seguir las recomendaciones específicas del traumatólogo.
¿Cuánto tarda en hacer efecto y cuánto dura?
Con las infiltraciones de ácido hialurónico se suele tener una mejoría progresiva durante las primeras semanas. La duración es variable. Algunos pacientes presentan alivio durante varios meses, mientras que otros obtienen un beneficio escaso o nulo. No debe prometerse una duración concreta antes de conocer la respuesta individual.
Con las infiltraciones de PRP también se presenta un efecto progresivo. En la artrosis de rodilla, diversos estudios muestran que la mejoría puede mantenerse durante seis a doce meses, con resultados comparativos frecuentemente superiores al ácido hialurónico a medio plazo.
En ninguno de los dos tratamientos puede garantizarse una duración determinada, ya que depende del grado de artrosis, la actividad, el peso, la biomecánica de la articulación y las características de cada paciente.
Efectos secundarios y contraindicaciones
Las reacciones más frecuentes tras una infiltración son:
- Dolor local transitorio.
- Inflamación.
- Sensación de presión.
- Pequeño hematoma.
La infección articular es una complicación infrecuente, pero potencialmente grave, por lo que la infiltración debe realizarse con una técnica rigurosamente aséptica.
No se recomienda infiltrar cuando existe:
- Infección activa.
- Heridas o lesiones cutáneas en la zona.
- Alergia conocida a alguno de los componentes del preparado.
- Determinadas alteraciones hematológicas o de la coagulación.
- Una indicación quirúrgica clara que no vaya a modificarse con la infiltración.
Preguntas frecuentes
¿El ácido hialurónico regenera el cartílago?
No. Puede mejorar los síntomas y las propiedades del líquido sinovial, pero no reconstruye el cartílago perdido.
¿El PRP regenera el cartílago?
Tampoco debe presentarse como un tratamiento capaz de regenerar de forma completa el cartílago articular. Su principal interés reside en la modulación biológica e inflamatoria de la articulación y en la mejoría clínica del dolor y la función.
¿Cuál dura más, el ácido hialurónico o el PRP?
No existe una duración idéntica para todos los pacientes. En artrosis de rodilla leve o moderada, muchos estudios muestran una mejoría más mantenida con PRP a los seis y doce meses, aunque no todos los ensayos encuentran diferencias significativas.
¿Pueden evitar una operación?
Pueden mejorar los síntomas y, en determinados pacientes, retrasar la necesidad de cirugía. Sin embargo, no corrigen una deformidad, una inestabilidad ni una destrucción articular avanzada.
Cuando existe una indicación quirúrgica clara, repetir infiltraciones puede retrasar innecesariamente un tratamiento definitivo.
¿Se pueden combinar PRP y ácido hialurónico?
Existen estudios sobre su utilización combinada, pero no es una estrategia necesaria ni superior en todos los pacientes. No debe aplicarse de forma rutinaria y su indicación debe basarse en el diagnóstico y en la evidencia disponible.
¿Ácido hialurónico o PRP: qué tratamiento es mejor según el caso?
La elección no debe depender de qué infiltración esté de moda, sino del diagnóstico, la articulación afectada, el grado de lesión y las expectativas del paciente.
En mi consulta como traumatólogo especializado en miembro superior, cirugía artroscópica y tratamientos biológicos en Murcia, valoro de forma individualizada si una infiltración puede aportar un beneficio real y qué opción tiene mayor sentido en cada caso.
Cuando existe una indicación adecuada, el PRP puede ofrecer un enfoque biológico más completo que la viscosuplementación con ácido hialurónico, especialmente en determinados pacientes con artrosis de rodilla leve o moderada y en algunas lesiones tendinosas.
Si presentas dolor persistente en la rodilla, el hombro, la muñeca o la mano, puedes solicitar una consulta en Murcia para establecer un diagnóstico preciso y valorar el tratamiento más adecuado.
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Bibliografía comentada
1. American Academy of Orthopaedic Surgeons. Management of Osteoarthritis of the Knee (Non-Arthroplasty): Evidence-Based Clinical Practice Guideline. 3rd ed. Rosemont, IL: American Academy of Orthopaedic Surgeons; 2021.
¿Qué aporta esta guía?
Es una de las principales guías clínicas internacionales sobre el tratamiento de la artrosis de rodilla sin cirugía. No recomienda utilizar las infiltraciones de ácido hialurónico de manera rutinaria en todos los pacientes. En cambio, considera que el plasma rico en plaquetas o PRP puede reducir el dolor y mejorar la función, aunque reconoce que la evidencia todavía es limitada y que los resultados varían entre estudios. Esto no significa que el ácido hialurónico nunca sea útil, sino que la elección debe individualizarse según el paciente y el grado de artrosis.
2. Belk JW, Kraeutler MJ, Houck DA, Goodrich JA, Dragoo JL, McCarty EC. Platelet-rich plasma versus hyaluronic acid for knee osteoarthritis: a systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. Am J Sports Med. 2021;49(1):249-260. doi:10.1177/0363546520909397.
¿Qué aporta este estudio?
Este trabajo reúne y analiza conjuntamente 18 estudios de alto nivel científico, con más de 1.600 pacientes tratados con PRP o ácido hialurónico. En términos medios, los pacientes tratados con PRP obtuvieron mejores resultados en dolor y función, especialmente en los controles realizados alrededor del año. Sin embargo, no todos los preparados de PRP ni todos los protocolos de infiltración son iguales, por lo que los resultados no pueden aplicarse automáticamente a cualquier paciente o tratamiento.
3. Lin KY, Yang CC, Hsu CJ, Yeh ML, Renn JH. Intra-articular injection of platelet-rich plasma is superior to hyaluronic acid or saline solution in the treatment of mild to moderate knee osteoarthritis: a randomized, double-blind, triple-parallel, placebo-controlled clinical trial. Arthroscopy. 2019;35(1):106-117. doi:10.1016/j.arthro.2018.06.035.
¿Qué aporta este estudio?
Es un ensayo clínico en el que se compararon directamente tres tratamientos: PRP, ácido hialurónico y suero salino. En pacientes con artrosis de rodilla leve o moderada, el PRP produjo una mejoría más mantenida del dolor y de la función, con resultados favorables durante el seguimiento de hasta 12 meses. Es especialmente relevante porque se trató de un estudio aleatorizado y doble ciego, aunque, como ocurre con cualquier ensayo individual, sus resultados deben interpretarse junto con el resto de la evidencia.
4. Di Martino A, Di Matteo B, Papio T, Tentoni F, Selleri F, Cenacchi A, et al. Platelet-rich plasma versus hyaluronic acid injections for the treatment of knee osteoarthritis: results at 5 years of a double-blind, randomized controlled trial. Am J Sports Med. 2019;47(2):347-354. doi:10.1177/0363546518814532.
¿Qué aporta este estudio?
Este ensayo resulta especialmente importante porque siguió a los pacientes durante cinco años. Tanto el PRP como el ácido hialurónico consiguieron mejorar inicialmente los síntomas y la función de la rodilla. Sin embargo, a largo plazo no se demostró que el PRP fuera globalmente superior ni que su efecto durara claramente más. Se incluye para ofrecer una visión equilibrada: existen estudios favorables al PRP, pero la superioridad no aparece de forma uniforme en todos los trabajos ni en todos los plazos de seguimiento.
5. Kon E, de Girolamo L, Laver L, Andriolo L, Andia I, Bastos R, et al. Platelet-rich plasma injections for the management of knee osteoarthritis: the ESSKA-ICRS consensus. Recommendations using the RAND/UCLA appropriateness method for different clinical scenarios. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc. 2024;32(11):2938-2949. doi:10.1002/ksa.12320.
¿Qué aporta este consenso?
Este documento recoge la valoración conjunta de especialistas europeos en cirugía de rodilla, traumatología deportiva y preservación del cartílago. Considera que el PRP puede ser apropiado en pacientes seleccionados, generalmente menores de 80 años, con artrosis de rodilla leve o moderada que no han mejorado suficientemente con ejercicio, fisioterapia, control del peso, medicación u otras medidas conservadoras. No lo recomienda como primera medida ni en la artrosis muy avanzada, en la que el daño articular es ya severo y las posibilidades de respuesta son menores.
6. Kirschner JS, Cheng J, Creighton A, Santiago K, Hurwitz N, Dundas M, et al. Efficacy of ultrasound-guided glenohumeral joint injections of leukocyte-poor platelet-rich plasma versus hyaluronic acid in the treatment of glenohumeral osteoarthritis: a randomized, double-blind controlled trial. Clin J Sport Med. 2022;32(6):558-566. doi:10.1097/JSM.0000000000001029.
¿Qué aporta este estudio?
Este ensayo comparó una infiltración ecoguiada de PRP pobre en leucocitos con una infiltración de ácido hialurónico en pacientes con artrosis del hombro. Ambos grupos mejoraron en dolor y función durante el seguimiento, pero no se encontraron diferencias significativas que permitieran afirmar que uno de los tratamientos fuera claramente superior al otro. Por tanto, en la artrosis glenohumeral el PRP puede ser una opción terapéutica, pero actualmente no puede asegurarse que ofrezca mejores resultados que el ácido hialurónico.
7. Belk JW, Houck DA, Littlefield CP, Kraeutler MJ, Potyk AG, Mei-Dan O, et al. Platelet-rich plasma versus hyaluronic acid for hip osteoarthritis yields similarly beneficial short-term clinical outcomes: a systematic review and meta-analysis of level I and II randomized controlled trials. Arthroscopy. 2022;38(6):2035-2046. doi:10.1016/j.arthro.2021.11.005.
¿Qué aporta este estudio?
Esta revisión analiza los estudios que comparan PRP y ácido hialurónico en la artrosis de cadera. En conjunto, ambos tratamientos pueden proporcionar una mejoría sintomática a corto plazo, pero no se demostró una superioridad clara y constante del PRP. Esto recuerda que los resultados observados en la artrosis de rodilla no deben trasladarse automáticamente a otras articulaciones, ya que la respuesta puede variar según la articulación tratada.
8. Ye Y, Zhou X, Mao S, Zhang J, Lin B. Platelet rich plasma versus hyaluronic acid in patients with hip osteoarthritis: a meta-analysis of randomized controlled trials. Int J Surg. 2018;53:279-287. doi:10.1016/j.ijsu.2018.03.078.
¿Qué aporta este estudio?
Este metaanálisis también comparó PRP y ácido hialurónico en pacientes con artrosis de cadera. Encontró algunas diferencias favorables al PRP en determinados momentos del seguimiento, como una mayor reducción del dolor a los dos meses, pero no una superioridad estable en todos los resultados ni durante todo el seguimiento. Por ello, la evidencia disponible en la cadera sigue siendo menos consistente que en la rodilla.
Nota importante sobre la interpretación de estos estudios
La mayoría de estos trabajos analizan fundamentalmente la reducción del dolor, la mejoría funcional y la duración del alivio. No permiten afirmar que el PRP regenere por completo el cartílago, cure la artrosis o evite siempre una futura cirugía.
La conclusión científicamente más prudente es que el PRP representa una alternativa biológica con resultados especialmente prometedores en pacientes seleccionados con artrosis leve o moderada de rodilla. En varios estudios ofrece una mejoría más mantenida que el ácido hialurónico, pero sus resultados no son idénticos en todos los pacientes, articulaciones, grados de artrosis ni preparados de PRP.

